Bicinazis

Alguien les dijo que si iban todos los días al trabajo en bicicleta iban a salvar el mundo del «colapso climático». Y ellos, por supuesto, se lo creyeron. Y no solo lo creyeron. Al hacerlo, por arte de birlibirloque adquirieron una superioridad moral que los separa del resto de simios erguidos. Así fue como nació esta especie llamada los bicinazis.

BicinazisQuienes los convencieron de ese disparate viajan por el mundo en jets privados y dan conferencias sobre el peligro que representa tu Chevrolet Spark para la supervivencia de la humanidad. Cuando regresan a sus ciudades, sendas caravanas de vehículos blindados con motores diesel de 4.500 cc los esperan en el aeropuerto (también privado) para llevarlos a sus mansiones donde descansarán un par de días y recargarán fuerzas pues la próxima conferencia, que es en tres días, será a 17.000 Kms., de distancia y no puede hacerse virtual.

Y tú, desde luego, cómo no, lo creíste. Y lo creíste por varias razones. La primera es porque, en efecto, suena bien, eso es innegable. La segunda es porque se siente bonito creerse parte de algo. «Soy parte de la solución», te dices a ti mismo y te hinchas de orgullo y, la tercera y última, es porque eres un imbécil manipulable. Con todo respeto, claro está.

Pero no. No es cierto. No eres parte de nada. Solo eres un diminuto instrumento insignificante de su agenda. Eres la razón por la cual esos charlatanes y sus organizaciones pueden cobrarle billones de dólares a los gobiernos alrededor del mundo a cambio de nada. Es gracias a ti que unos avivatos inescrupulosos pueden hacerse ricos en cuestión de meses redactando papers apocalípticos con profecías que nunca se cumplen.

Lo que ahorraste en combustible te lo sacaron en burocracia. De eso se trataba todo: de aumentar el tamaño de los Estados para robustecer las mafias los partidos y hacer más eficiente la captura de rentas. Quizás creas que no es tu caso pues, al no tener auto, no pagas los impuestos implícitos en los combustibles pero los demás sí y esos impuestos se trasladan, quieras o no, a los productos que usas, incluida la cadena, los frenos y las ruedas de tu bicicleta de mierda.

Viéndolo así tú no eres la solución. Eres [una parte] el problema porque el problema nunca ha sido el CO2 sino el parasitismo que una casta minoritaria impone sobre una mayoría incapáz de encontrarse el culo con las dos manos. Tú sí haces parte de algo: de esa mayoría de incautos que mantienen como reyes a quienes, al no poder ofrecerle nada real y productivo al mercado, encontraron en el timo verborréico una mina de oro.


Bicinazis
Leonardo DiCaprio descansa en su yate que produce 7.000 toneladas de CO2 al año después de dar una sentida conferencia sobre el enorme daño que causa tu autito familiar de 1.000 cc.

No te creas tan especial por ir al trabajo en bicicleta. Solo eres un güevón sudoroso que mantiene a una casta de timadores profesionales que viven del esfuerzo ajeno. Burócratas, cabilderos, ONGs, colectivos, todos ellos viven de tu pedaleo. Tú trabajas para ellos y lo único que tuvieron que hacer es convencerte de que eres un héroe. El héroe que paga sus jets, sus hoteles de lujo y sus caravanas de camionetas blindadas.

Yo también les pago esas vidas de ensueño pero al menos yo sé que me están robando. Yo lo hago por obligación, tú lo haces por gusto. No somos iguales.

Temas: Libertario, Personal
J. Inversor

Escrito por:J. Inversor Otros posts del autor

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