Asesinos en serie

Me gustan las historias de asesinos en serie. Unas más que otras pero todas son, a su manera, interesantes. Me causan cierta fascinación los intrincados procesos mentales que tenían lugar en las cabezas de esos orates, procesos que los llevaron a cometer sus crimenes sin causarles una pizca de remordimiento. Por ello me di a la tarea de visitar los lugares donde ocurrieron algunas de esas historias.


Hotel Cecil.

Mi periplo comienza en Los Angeles a donde fui en busca del hotel Cecil. En este críptico lugar, ademas de haber sido el hogar de un par de prolíficos asesinos en serie, ocurrieron una seguidilla de eventos cuando menos enigmáticos. Definitivamente el Cecil no es un hotel cualquiera.

La mayoría conoce al hotel Cecil por la desaparición de Elisa Lam. Sin embargo, ese evento fue solo el epílogo de una serie de sucesos aterradores que ocurrieron en sus instalaciones.

En Cecil vivió Richard Ramírez. No se hospedó un par de noche, no, vivió allí en el piso 14 que era el piso de quienes pagaban largas estancias. Mientras Ramírez vivió en el hotel cometió al menos 14 asesinatos. De hecho, cuentan que en una ocasión antes de entrar al hotel tiró su ropa ensangrentada en el callejón contiguo y entró al Cecil casi desnudo.


Asesinos en serie
Callejón detrás del hotel Cecil.

Otro asesino en serie que vivió en el Cecil fue Jack Unterweger. Un periodista y escritor austriaco que viajó a Los Angeles con la excusa de escribir sobre la criminalidad en la ciudad. Unterweger llegó a América con su cámara, su libreta y sus trapos pero había dejado en Europa al menos 7 cadáveres. En California se puso juicioso y ajustó la decena.

Un dato curioso de esta historia es que Unterweger «ayudaba» a la policía de L.A. a «esclarecer» los crimenes. De hecho, patrullaba con ellos en los autos policiales. De seguro sus amiguitos le dejaron tocar la sirena 😆



Pero la cosa me salió mal pues el hotel Cecil fue tomado por la municipalidad y convertido en albergue de personas sin hogar. Mi intención era pasar al menos una noche en el hotel, ojalá en el piso 14 donde vivió Richard Ramírez pero ni siquiera pude entrar al lobby. Me tuve que conformar con conocer este tétrico lugar desde afuera.


Apartamentos Oxford.

El viaje continúa en Wisconsin a donde fui en busca de los apartamentos Oxford, último hogar de Jeffrey Dahmer, «El caníbal de Milwaukee». Sabía que no iba a encontrar los edificios pues las autoridades los demolieron luego de la captura de J. D., pero igual tenía que conocer el lugar.


Asesinos en serie
Junto a este viejo edificio quedaba el apartamento 213, hogar de Jeffrey Dahmer.

En el lote donde alguna vez estuvo el apartamento de Dahmer encontré un juguete y lo conservé. Es una pelotita de tela que guardo en mi oficina junto a otros artículos sin valor pero con significado.


Asesinos en serie.


Del lote donde alguna vez se erigieron los apartamentos Oxford también conservo unas flores que corté. Más pendejadas sin valor y cuya única conexión con las historia es geográfica pero me gustan todas esas güevonadas.


Asesinos en serie
Guardo las flores secas de Milwaukee en el libro que leía en ese momento.

Y por supuesto este recorrido lo hice escuchando la canción 213 de Slayer:


Erotic sensations tingle my spine / A dead doby lying next to mine / Smooth blue black lips / I start salivating as we kiss / Mine forever this sweet death / I cannot forget your soft breaths / Panting excitedly with my hands around your neck / Shades are drawn / No one out can see / What I’ve done / What’s become of me / Here I stand / Above all that’s been true / How I love / How I love to kill you.


John Wayne Gacy.

Aprovechando que viajé a Chicago para asistir al concierto de Slayer, me di una pasadita por la casa donde John Wayne Gacy enterró a algunas de sus víctimas. El domicilio está ubicado en el 8213 W. Summerdale Ave. en Norwood Park, IL y, aunque después del arresto de Gacy el lugar debió ser reconstruido sigue siendo el mismo lugar y el mismo suelo donde todo ocurrió.


Asesinos en serie
Así era la casa de J. W. Gacy cuando ocurrieron los hechos.

Me habría gustado interactuar un poco con la casa. Quizás recoger algo que pudiera conservar pero es propiedad privada y eso en este país se respeta. No es América Letrina donde un delincuente disfrazado puede invadir un terreno argumentando que perteneció a sus ancestros indígenas 500 años atrás.


Bonus: la celda de Al Capone. 

De vuelta en California, pero esta vez en San Francisco, fui a la cárcel de Alcatraz a conocer la celda donde pagó su condena Al Capone quien, si bien no encaja en la definición de asesino en serie, si es un personaje cuya historia vale la pena conocer.


Asesinos en serie.
Celda de Al Capone.
Asesinos en serie.
Otros delincuentes famosos que pagaron sus condenas en La Roca.

Me gustaría seguir recorriendo los lugares donde los asesinos en serie norteamericanos actuaron. También me gustaría entender, desde lo psicológico, qué ocurre en sus cabezas y por qué hacen lo que hacen. Tal vez lo haga 😎 Hasta la próxima.

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J. Inversor

Escrito por:J. Inversor Otros posts del autor

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