Lo viral

En el blog de Calaveras leí una entrada titulada «Cuando todo es viral, nada lo es». La entrada me puso a pensar en eso que en Internet llamamos «lo viral», aquel contenido insulso que se propaga masivamente por la red y se imprime en las pantallas de los enfermitos con una rapidez infecciosa.

Lo viral es lo fácil. El bolo más digestible porque se entrega ya masticado. Lo viral es el chisme, el mal gusto, el escándalo, lo frívolo, lo engañoso, lo supersticioso, lo simplón. Lo viral es aquello que no necesita ser pensado. Lo viral es lo cómodo y también es lo falso.

Lo viral es la autoayuda (papel higiénico encuadernado) y la tan cacareada espiritualidad (autoengaño para quienes no quieren hacerse cargo). Lo viral es lo snob, lo cliché y lo superficial. El secreto es un libro viral porque miente mientras Cioran y sus verdades eternas se llenan de polvo en los anaqueles. Lo viral consuela y alivia con mentiras mientras lo real transforma pero con dolor.

Lo viral es la vida privada y la intimidad de los demás. En especial las de aquellos que se hicieron famosos únicamente porque el mundo está a reventar de imbéciles. Lo viral es la selfie en la cual deliberadamente se alcanza a ver la areola del pezón. Lo viral es la tragedia, merecida o no, de quienes despiertan la envidia y la animadversión de la gleba.

Lo viral son los goles, los knockouts y en general los triunfos ajenos que llenan de orgullo a quienes no tuvieron nada que ver con las victorias. Lo viral es el reguetón porque es vulgar, porque es morboso y porque no exige talento para producirlo ni inteligencia para consumirlo. Lo viral es el guante hediondo que a casi todos les queda.

Lo viral son los influenciadores porque no tienen nada que decir para un público que no tiene nada que escuchar. Lo viral es Kiyosaki inventándose relumbrones pseudofinancieros de padres socioeconómicamente opuestos. Lo viral es el vendehumo de pantalón entubado hablando de negocios asombrosos y ganancias improbables e insostenibles mientras ostenta imitaciones baratas de bienes de consumo para parecer rico.


Lo viral


Lo viral es la ridícula opinión de quien no tiene ninguna autoridad para proferirla. Lo viral es el bulo. Lo viral es lo cruel. Es más viral un homicidio que un parto. Lo viral es la torpeza y lo ordinario. Lo viral es la lavaza agria que alimenta el morbo de la hez. Lo viral es pisar mierda descalzo.

Y así como otrora la pulga de la rata oriental se encargó de diseminar la Yersinia pestis por Europa, hoy son los homúnculos de las redes sociales quienes se encargan de propagar la penosa enfermedad del embrutecimiento entre sus compañeritos de infortunio a través de las plataformas por cuyo uso pagan con sus datos, con su tiempo y con su escasísima dignidad.

Lo viral no aporta, no educa y no construye pero lo viral vende y por eso existe. ¿Podemos escapar de lo viral? Desde luego. Pero para ello debemos construir nuestra propia Internet y me temo que pocos quieren hacerlo.

Al final lo que casi todos quieren es un poquito de entretenimiento que alivie momentáneamente el vértigo de sus insoportables existencias y eso, muy a mi pesar, se consigue en sitios como Facebook, la cloaca más puerca. Y la verdad es que allá están bien.

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J. Inversor

Escrito por:J. Inversor Otros posts del autor

Hackear es un acto noble y altruista porque trae a la existencia la multiplicidad inagotable de todos los códigos, sean naturales, sociales, computacionales o poéticos.