Fundamentalismo tecnológico

Desde que estoy en Internet conozco y he vivido el fundamentalismo tecnológico. Esa absurda, perenne e infantil pretensión de decirle al mundo cómo debe vivirse y usarse la tecnología. Pretensión que nace de una autopercibida superioridad moral de quienes, por una u otra razón, pueden permitirse marginarse de lo mainstream.

Pero no todos somos programadores freelancers de forma que no todos podemos usar únicamente sistemas GNU/Linux con ventanas en mosaico. Nos gustan, desde luego, y los tenemos para otros usos, pero no pueden ser nuestras únicas herramientas. Sencillamente no podemos.

Y no podemos porque el mundo no es como lo deseamos sino como es. No me gusta macOS, me parece un SO aburrido, simplón, soso, pero debo reconocer que el maldito funciona de maravilla. Las dos plataformas que uso para negociar activos financieros (acciones, opciones financieras, ETFs y criptos) corren de maravilla en la manzana. En Fedora aún estaría tratando, infructuosamente, de instalarlas.

Y claro que odiamos Whatsapp. Sabemos que nos espía. ¡Claro que lo sabemos cerebritos! ¿Pero qué hacemos? ¿Le decimos a nuestros proveedores, gestores inmobiliarios, bancos, empresas de transporte y demás que dejen de usar esa mierda y usen Threema? ¿Le decimos a la abuela que instale Signal para que nos envíe las fake news apocalípticas y los memes por allí? Hay cosas macabras que debemos usar porque, aunque no lo sean, se han convertido de facto en la única opción.

También sabemos que GrapheneOS no viola nuestra privacidad como sí lo hacen iOS y Android pero es que como adultos con responsabilidades ineludibles no podemos migrar la totalidad de nuestras vidas al sistema seguro. ¿Nos gustaría? Por supuesto. Sería genial pero quien lo haya intentado sabe que es una puta pesadilla usar las aplicaciones bancarias, bursátiles y otras en ese sistema.

¿Y qué hacemos con el dinero de los Bancos Centrales? ¿Le decimos al supermercado que acepte Monero? Y si no lo acepta, ¿qué? ¿Hacemos maromas todos los días para adquirir tarjetas de regalo anónimas con Monero y después buscamos dónde canjearlas por leche, huevos, pan, tocino y pasta dental? Dejémonos de pendejadas. Hay cosas que como adultos no podemos permitirnos.

Muchos tenemos algo de Monero, Bitcoin y otros dineros más privados que el fíat pero es paja que podamos vivir 100% con ellos. El mundo no se va a adaptar a nuestro fundamentalismo tecnológico por mucho que lo queramos y lo ladremos en nuestros blogs. Al final lo máximo que podemos hacer es crear dos vidas: una adaptada al mundo real y funcional y otra donde por pequeños momentos logramos evadir el cerco.


Fundamentalismo religioso
Usuario de GNU/Linux explicando a los insignificantes mortales cuál distro es correcta y cuál no.

Y como si lo anterior fuera poco después tenemos el fundamentalismo tecnológico dentro de la misma feligresía que lo predica. «¡Cómo vas a usar Ubuntu!» berrean los insufribles. ¿Puedo usar GNU/Linux con Gnome?, pregunta el curioso. «¿Estás loco? Debes usar KDE Plasma o de plano eliminar la GUI y usar solo la línea de comandos», pontifican los imbañables.

Para vivir conforme dicta el fundamentalismo tecnológico solo tenemos dos opciones: no tener responsabilidades y/o relacionarnos únicamente con personas del mismo tenor. Cualquier otra condición nos obligará, más temprano que tarde, a usar tecnología y servicios que preferiríamos no tener que usar. Así funciona esta bola de mugre que gira alrededor del sol.

Lo sensato es el balance. Lo maduro es construir ese balance. Usar lo menos posible (o lo estrictamente necesario) esos productos y servicios de mierda que nos espían y nos roban; conocer y usar las opciones libres que tenemos; separar nuestra vida productiva de nuestras aficiones personales y usar lo que en relación costo/beneficio más nos convenga.

Ah, por poco lo olvido, y tener siempre presente que Windows es spyware equipado con un programita para escribir cartas y otro para hacer sumas. Los programas se compran por separado 😉

Temas: G33ks, GNU / Linux, macOS
J. Inversor

Escrito por:J. Inversor Otros posts del autor

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