Invertir y especular

Invertir y especular son dos cosas distintas. No todo aquel que adquiere un activo financiero es un inversionista ni todo aquel que lo vende es un especulador. Las diferencias entre invertir y especular están determinadas por muchos factores como la intencionalidad, el horizonte temporal y el capital destinado a cada caso. Veamos esas diferencias en detalle.

Invertir.

Las acciones no son papeles. Son partes de empresas reales que adquirimos con nuestro capital. Cuando compramos acciones compramos empresas reales que tienen infraestructura, personal, maquinaria, mobiliario, beneficios, pérdidas y deudas. Cuando adquirimos una acción estamos comprando una parte proporcional de ese todo.

Invertir es entonces adquirir una parte de una empresa que nos gusta y deseamos tener (intencionalidad) para conservarla en el tiempo y disfrutar de una parte de sus beneficios (horizonte temporal). Como la empresa nos gusta, creemos en ella y queremos incluirla en nuestro patrimonio, podemos destinar a su compra porciones significativas de nuestro capital.

La elección de la empresa se hará teniendo en cuenta sus fundamentos, es decir, sus métricas: el capital invertido, el patrimonio, su desempeño en el tiempo, su posición frente a la competencia, sus beneficios y más. No tenemos en cuenta el gráfico del precio en baja temporalidad pues no compramos el lunes para vender el jueves.

No obstante el precio sí es importante. No el gráfico, no si hay una vela doji o un martillo invertido en la vela de cierre. Tenemos en cuenta el precio para adquirir los títulos de la compañía con un buen margen de seguridad. X o Y vela no nos indican el momento de adquirir los títulos porque lo que en realidad buscamos es un precio más bajo que el valor fundamental. Precio y valor son conceptos que debemos discernir muy bien en este negocio.

Pongamos un ejemplo muy escueto y reduccionista: una compañía que según sus fundamentos tiene un valor de $1.000.000. Esta empresa tiene $100.000 acciones en circulación por lo cual asumimos que su valor justo por título serían $10 por acción. Pero el mercado es ineficiente y en este momento las acciones están en $6. En ese caso diríamos que esa empresa está cotizando con un descuento del 40% o que su P/VL es de 0,6.

Pero además esta empresa está obteniendo $2 de beneficios anuales por acción (BPA o EPS) por lo cual diríamos que esa compañía, con respecto al precio del título, está cotizando a 3 años beneficios (6/2=3). Esta empresa hipotética históricamente ha repartido el 50% de sus beneficios en dividendos para sus accionistas (payout ratio) por lo cual, por cada acción que tengamos recibiremos $1 en forma de dividendos. Este dividendo representa un yield de 16% con respecto a nuestro precio de compra.

Por supuesto no es ni de lejos el análisis que debemos hacer. Aún debemos analizar muchos otros datos como el EBITDA, el FCF, los retornos (ROE, ROA, ROIC, según el tipo de empresa), la deuda, la enajenación de activos y un poco más pero este no es un post sobre valoración de empresas sino un post sobre las diferencias entre invertir y especular. Se entiende el punto: cuando invertimos compramos valor.


Especular.

Especular es apostar. Apostar con algo de técnica pero apostar a fin de cuentas. Como no se trata de activos que queremos conservar en el tiempo no tenemos que adquirir los títulos reales, aunque se puede. Con adquirir un derivado como los Contratos por Diferencia (CFDs) es suficiente.

Para especular solo tenemos en cuenta el precio del activo. Analizaremos entonces su direccionalidad, la composición del gráfico, los patrones que forman las velas en conjunto y la información entregada por algunos indicadores técnicos como las medias móviles, el RSI o el MACD entre muchos otros. Cada especulador tiene sus indicadores de preferencia.


Invertir y especular


Para especular no tenemos en cuenta los ratios y múltiplos de valoración de nada, solo la acción del precio. Analizaremos ese precio en bajas temporalidades pues lo que queremos es mantener la posición el menor tiempo posible. Los precios no nos indican valor para nuestro margen de seguridad sino niveles de entrada y salida.

Cuando especulamos tenemos claros los puntos de entrada y de salida. Así mismo, aplicamos un seguro llamado stop loss que cierra nuestra operación con pérdidas controladas en caso de equivocarnos (y especulando nos equivocamos mucho). El punto de salida, llamado take profit, deberá ser al menos 2 veces el punto de stop loss para que el riesgo asumido valga la pena. Cualquier proporción por debajo de eso irá realmente en nuestra contra.


Entonces, ¿invertir o especular?

Conociendo las diferencias entre invertir y especular podemos decir que son actividades con propósitos diametralmente opuestos: Beneficios inmediatos Vs. Beneficios perdurables. Yo soy un inversionista de tiempo completo y un especulador ocasional. Muy ocasional. Casi no hago trading porque todos los estudios serios demuestran que dedicarse a ello para vivir es una absoluta locura, una irresponsabilidad.

Al respecto deberíamos tener en cuenta lo que nos dice Graham en el libro más leído por los inversionistas alrededor del mundo, El Inversor Inteligente (el link al libro está en Descargas):


En nuestra propia experiencia y observación del mercado de valores, que cubre más de 50 años, no hemos conocido a una sola persona que haya ganado dinero de manera consistente o duradera aplicando ese principio de «seguir al mercado». No tenemos ninguna duda a la hora de afirmar que este método es tan falaz como popular. —Pasaje de: El inversor inteligente de Benjamin Graham.


No obstante sí que hay momentos en que el mercado nos da la oportunidad de especular. Yo lo hago, repito, ocasionalmente y solo con un pequeño (muy pequeño) capital destinado a ese propósito. Menos del 0,5% de mi capital de trabajo se destina a la compra/venta rápida de activos financieros. Por rápido me refiero a días o semanas mientras que mis inversiones se piensan en términos de años.

A veces se me juntan las dos actividades y termino conservando un activo que compré con fines especulativos. Es el caso del banco digital Nu. Este año hice varias operaciones de corto plazo con sus acciones, obtuve beneficios decentes, y al final terminé quedándome con una parte de los títulos por tratarse de una compañía con un buen presente y un futuro aparentemente promisorio.

No le recomendaría a nadie que se dedique a la especulación pues sé que como actividad económica principal y fuente de sustento es estadísticamente insostenible. Ese embeleco de vivir 100% del trading es paja de los vendehumos. Lo que sí le puedo recomendar a cualquier persona es que aprenda a invertir con fundamentos, que comience con poco capital y haga carrera en ello pues no existe mejor forma de alcanzar la tan anhelada y mal llamada libertad económica (que es más bien tranquilidad económica).

Temas: Análisis Técnico, Bolsa, Cripto, Inversiones
J. Inversor

Escrito por:J. Inversor Otros posts del autor

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